martes, 22 de febrero de 2011

Un pequeño sueño

Déjame que te comparta todo lo que siento dentro de mi alma, vivo gracias a un pequeño sueño que me coronó como su dueño...

Esta es la canción que inspira esta nota, tuve una reacción tardía a un suceso inevitable. El año pasado, en mi vida pasaron más cosas de las que puedo describir con palabras. Fue un año de muchos cambios, ajustes, nuevas vivencia y adioses... muchos adioses. Estaba contenta porque iba (por fin) a escuela graduada, y estaba triste porque dejaba atrás todo lo que hasta ese momento consideraba mío. Después de todo llegué aquí, ciertamente un lugar muy lejos de mi hogar, ciertamente nunca lo veré como mi hogar. Todo se hizo un "mejunge" en buen boricua, la realidad me abofeteo la cara... to say the least. Pero a pesar de todo hubo alguna fe en el futuro que me hizo volver a solicitar a escuela graduada. La realidad del caso, es que solicité solo a una, casi dos (en proceso indeciso) porque mi mente me dice, "por dios Emely dame un break". Haciendo el cuento corto hoy me llegó la carta que me confirmaba mi sospecha de que precisamente a esa universidad nunca voy a entrar... (hasta me da gracia lo fatalista). De todas maneras, tuve una reacción muy tardía a este hecho, porque en mi mente se debatían dos personas, Emely tercer año de universidad en el Colegio de Mayagüez, súper "pompia" con la investigación, que no era para menos porque tenía apoyo, y unos excelentes mentores...a.k.a. (Rima), gente into that. Pero esta personita a quien llamaremos (Emely 3ro) vivía de pura emoción, sueños y sentimientos que gracias a eso llegué a donde he llegado. Pero ahora se debate con la otra Emely dentro de mí, Emely maestría.

Emely maestría, a puesto toda su energía en esto, y como ya mencioné el proceso de aprendizaje a sido largo, duro, y han sido muchos los set backs. Estas dos figuras se debaten dentro de mí porque una quiere cumplir con los anhelos y metas que un día soñó y se impuso, y la otra esta en estado de escapismo. Pero todo hace sentido cuando recuerdo algo que alguien me dijo una vez y que le he repetido a otros y me lo repito a mí hoy. Los sueños no tienen fecha de caducidad, los sueños no expiran, sino todo lo contrario, los sueños evolucionan, crecen, se trastocan, pero nuestra condición de seres humanos no nos permite no soñar. Y es cierto la noticia me hizo sentir triste, me hizo sentir como que esto va a tomar más tiempo de lo esperado, me da pena por mí, pero también me da pena porque los sueños que he tenido han sido más que nada sueños de dar voz a quienes no la tienen, ayudar (si se puede decir así) a crear un mundo mejor dentro de tanta mierda que se vive (disculpen el vocabulario) a través de la investigación social. Pero a la vez tengo una sensación de cosa nueva, de descanso y de dar un paso hacia atrás y mirar lo que hice con mi vida académica, y de mirar, sentir, buscar sensaciones nuevas que me den ese empuje que me hace falta, que me devuelva la razón de por qué quiero seguir estudiando. Tal vez para cansarme, aburrirme, molestarme y permitirme volver a pensar que venir a escuela graduada es una buena idea... (me río sarcásticamente). Pero creo que así será, como he visto en otros amig@s que han moldeado nuevas metas a través de sus actuales vivencias en el mundo laboral.

Tal vez esto es solo un mal intento de convencerme a mí misma de como dice Silvio que "Al final del viaje está el horizonte, al final del viaje partiremos de nuevo, al final del viaje comienza un camino... otro buen camino". Con esta nota agradezco a los valiente que me inspiran y me han inspirado (casi parece que estoy haciendo un epígrafe o hasta un homenaje póstumo). Tal vez con esto le digo adiós a Emely 3er año de universidad, y digo hola a otras cosas, cualquiera que sean. Solo recordaré que viviré siempre, de un pequeño sueño que me ha coronado como su dueña.