jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Teoría o Praxis?: 23 siglos

380 ac. Platón escribió lo que para Sócrates sería la ciudad ideal, han pasado siglos de contradecir, reformar, informar, reconstruir las ideas socráticas tratando de buscar un nuevo ideal, una nueva visión más libre, donde el hombre pueda manifestar su interés sin censura previa. Lo interesante del caso es que a pesar de todos los siglos de ideas nuevas, sean estas las viejas, las primeras las que se intenten imponer todavía en un país como éste, se quieran implantar tan sutilmente como si nadie las hubiese pensado pensado antes. Me suena hasta cómico los que los políticos como nuestro Sr. Gobernador crea que puede cambiar las ideas de un pueblo entero con movimientos sigilosos de inculcar ideales a los que mucho y me incluyo llamarían de clase (cosa que Sócrates no estaba pensado). 5 minutos de reflexión, la promesa del hombre entre otras cosas, cosas que trabajan en lo que los marxistas llamarían la súper estructura son las que a pesar que muchos las han criticado, de nuevo por siglos, que se han impuesto y han fallado, son las mismas que piensan que van a funcionar como por arte magia.

Los problemas siguen lamentablemente siendo los mismos que Sócrates intentó a su modo resolver en su sociedad, la justicia, la educación, etc. Pero a diferencia de Sócrates nosotros tenemos la ventaja de más de 20 siglos de pensadores, intelectuales estudiosos, guerras, paz, gente, y más gente que han enriquecido el sentido de justicia llevándolo ha abarcar a un grupo muchísimo mas grande y heterogéneo en este nuestro mundo. Pero por lo contrario algunos se empeñan es ignorar al pueblo y arrodillarlo ante el "todo poderoso estado" que todo lo sabe y que todo lo impone, y que para sus adentro piensa que el ser humano no tiene la habilidad de interpretar, reconocer y actuar sobre las cosas que les afecta.

Creyendo esto y por si no se han fijado, el gobierno lo cura todo con la "educación" y "reeducación" de las personas, a través de campañas tan simples como tomar leche fresca, pasando por ponerse en cinturón y proteger el ambiente hasta el uso y abuso de sustancias controladas y el maltrato infantil o contra la mujer. Y yo me pregunto seriamente hasta que punto esta es la solución a problemas serios y porque nunca se le pregunta a la gente de primera mano lo que realmente necesitan para, [si se puede] "erradicar" sus cuestiones o las que el estado piensa que son sus cuestiones por lo menos. Y sí, me inclino hacia unas ideas un poco freirerianas y un poco al modelo de acción participativa. Posiblemente tal vez por el desuso de la magnifica y necesaria habilidad que todo ser humano tiene para preguntar es que no acabamos de contestarnos las mismas preguntas que Sócrates preguntó e intentó resolver en su ciudad inventada.