
Aquí voy me monto el la dichosa linea anaranjada, el tren que nos lleva a una parada que no había estado desde el año pasado, me baje y junto con Mariana cogimos la primera guagua que iba en la dirección que necesitábamos ir... pensábamos nosotras. Seguimos de largo y nunca vimos nada que pudiéramos reconocer, la clientela se empezaba poner cada vez mas oscura, pasando primero por el área mexicana de Halsted, el panorama empieza a cambiar así como la gente cambiaba. Las aceras cada vez menos accesibles, y menos limpias, basura en la calle y los edificios cada vez mas maltratados, seguimos intimidadas por el lugar en una guagua que cada vez se llenaba mas de negros americanos y menos de latinos y mucho menos de blancos europeos. Empiezan a aparecer residenciales, establecimientos cerrados, vandalizados, y la gente se ponía aun mas particular, con sus atuendos unicolor, y empiezan a aparecer iglesias y casas de oración y cosas interesantemente familiares (church y rainbow) decidimos que ya estábamos lejos de nuestro sitio, y en la parada 79 nos bajamos para tomar una guagua que diera la vuelta.
Atónita en la parada, trataba de procesar la situación sin que me empezara a poner paranoica, de camino lo puede ver mas claro, 15 iglesias que pude contar, muchas verjas rotas y mohosas, y aceras sin podar. Y ahí vamos las caras se iban blanqueando y las verjas arreglando, las aceras tenían flores y no había basura en la calle. Entonces pensé, que pasa ¿Las flores son solo para algunos? Pensé en ponerme en los zapatos de algunos de mis compañeros en ese ride del otro, de ese ride donde no te lleva el trolley turísticos, ese ride de pobreza y suciedad de la cuidad de Chicago, en esa hora pasaron tantas cosas en mi mente, pensaba en la educación, en el consumo, en la gente, especialmente en la gente y en los niños, y pensaba en mi, y pensaba en casa, y en el barrio donde me crié. Pensaba en en Santa Rita, PY y sus niños y su pobreza, pensaba que lugares tan distintos pero aquí también se pasa hambre, aquí también hay gente que sufre...
Y me sigo preguntando donde andan las prioridades, ¿Donde están las prioridades? Porque me temo que huyeron, me temo que ni siquiera existen, y entonces pienso en el downtown, y el la habichuela plateada y en el festival de comida que se da en estos días, y pienso Se les escapo la cordura, acá es donde la gente necesita, necesita de lo que otros ya tienen demasiado, en este ghetto olvidado, porque no hay mucha diferencia entre Santa Rita, Paraguay y el ghetto de la parada 79, los dos han sido olvidados por el gobierno y es el área que la gente quisiera olvidar pero que todos ignoran...
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