sábado, 7 de marzo de 2009

Sutil Confesión

Hoy vuelvo a insistir en el tema... Tal vez es una obsesión pero es una de esas que se le sacan cosas buenas y nuevas. Una ida al cine viendo una comedia que sutilmente nos transmitía toda la ideología de las grandes corporaciones. Confessions of a Shopaholic, haciendo el cuento largo corto una chica que encuentra el amor mientras supera su adicción a las compras. Pero lo que a mi me puso a pensar fue ese sutil marketing y esa personificación de un problema puramente estructural. Es un tema que lo han tratado muchos, pero que esté frente a tus ojos por dos y media horas, uno lo pone en perspectiva. La chica de la bufanda verde se hacia llamar la joven periodista adicta a las compras, que tras vender su ajuar encontró felicidad. Cuando salí de la película, que me hizo reír mucho, pero me quedaba con el sentimiento de que hubo algo realmente erróneo y horrorizante...fue culpa de ella. Sí, su culpa por no saber controlar su adicción, igual que es culpa de cada uno de nosotros el hecho de que cada día de nuestras vidas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos and as we speak somos constantemente bombardeados con anuncios, propaganda, jingles pegajosos que nos repiten cuan importante y necesario es en nuestras vidas ese rastrillo de afeitar de 5 navajas. Yo me pregunto, y sii invirtieran esa misma cantidad de fondos en (no se) la no emanación de gases o la justicia para los homosexuales o tal vez la no violencia hacia las mujeres, ¿haría algún cambio? Yo diría, probablemente, si por cosas menos importantes y muchos mas banales como el desodorante con olor a chocolate que hace derretir a las mujeres, y aunque no lo necesite, lo compras...


Otra cosa muy intencional de la película del capitalista con visión igualitaria que critica a los CEO por echarse demasiado al bolsillo nos dice implícitamente es que las cosas que compras No te definen, tu no eres lo que compras, pero a la vez te vende Prada y Gucci por si acaso la gente no te cogiera enserio con eso borraras toda duda razonable sobre que tipo de persona eres, o quien quieres ser en la vida, porque tú tomas tu apariencia personal enserio, tú te tomas enserio, aunque hayas gastado tu fortuna personal en un par de zapatos. Todo esto para sacar un poco del veneno que me inyectaron por dos y media horas, en un cine que te pasa X cantidad de anuncios de cosas que tanto necesitas. Tengamos un poco de conciencia, hasta en lo cotidiano, como la película de moda que irán a ver muchas niñas de 14 y 15 años las cuales creerán toda esta parranda de propaganda porque nadie nunca les dijo [que santa no existe] y correrán a comprar zapatos Christian Louboutin para pisar en rojo su personalidad, existencia e individualidad.