La seguridad es una palabra que se usa de maneras diversas, hay días más seguros que otros, hay relaciones más seguras que otras, hay personas más seguras que otras, pero más que nada hay lugares más seguros que otros. Voy en mi carro y lo veo, ahí está esa palabra que inunda el mundo con guerras e injusticias, que la gente lucha hasta morir, y que muy pocos pueden acceder, seguridad. Hay seguridad nacional, seguridad social, seguridad económica, y todas y cada una de ellas son inaccesibles para millones de personas. Pensaba en esto mientras iba detrás de una guagua de la Coca- Cola con una cerradura que llevaba a nivel de mis ojos dos palabras, Safety First, haciéndome recordar lo caro que cuesta esta palabra. Se entremezclan en mi dos versiones que se le puede dar a esta palabra, y las dos bastante terribles… la usan para lograr intensiones que le dan seguridad a pocos y le quitan la seguridad a la mayoría, el gobierno se llena la boca y tira sus barajas a favor de la seguridad, y a favor de la seguridad mandan a matar… que cosa tan espacial esto de la seguridad…
Si tuviera dinero cuán fácil se me haría adquirir seguridad, porque con esto viviría en ese lugar con acceso controlado, asegurándome de la seguridad mía y la de mi familia y mis bienes. Mientras si no los tengo, vivo a dos casas del chinchorro que se enciende de carros de carreras a las tres de la mañana, sin poder conciliar mí sueño y arriesgando qu
e me hagan daño. Casos más extremos, claro que si los hay, como lo es este mundo es la norma, vivo en la frontera de Cisjordania y mientras duermo derrumban mi casa, por su seguridad, sin pensar en la mía, soy viequense pescador, seguramente mi barca no es muy potente y sin tener la seguridad traeré a mi hogar mi labor del día, lleno de metales pesados, o soy residente del caserío y de frente paso todos los días por el punto, porque mi seguridad depende de mí, o soy obrero de un gobierno neoliberal y la única seguridad que tengo es que no pasará un mes para que quede desempleado.
Por mi seguridad los que velan por ella de seguro matan a quien ellos aseguran me hará daño, por la seguridad de seguro me quito los zapatos en el check point. Pero yo me pregunto ¿Cómo pueden proveerme seguridad en un aeropuerto pero no en mi casa, cómo pueden asegurarme que la economía va a mejorar si los que aseguran mi casa, mi carro y hasta mi vida se sienten muy seguros de meterse al bolsillo el sudor de mi frente transformado en bonos millonarios usados en yates de lujo? Y a que seguramente la Coca Cola tan preocupado por mi seguridad automotriz no se preocupa por pagarle mejores salarios a sus empleados en América Latina, o de contaminar menos o de no poner sustancias dañinas en sus bebidas… Y la pregunta que recoge todo esta parranda de seguras injusticias es… ¿Cuánto más pagaremos por la seguridad?
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